Él no manchaba las hojas
Un pasado con pinceladas gestálticas, un presente que
parece ahora. Ahora derrumbada está esa hoja, espera una pisada, un brochazo,
espera escucharse crujir, espera ser sacudida por un espasmo subjetivo, por un
algo; espera la nada y espera el todo. A una presa devorada no la miran los caníbales,
como Leonardo no miro a Jesús. Él si te entendía, el te manchaba al revés;
secretos de artista quizás, o explicaciones de ingenio. Condenada a ser cruz de
alguna obra, de algún autor, quimera de otro, solo ahí los mortales somos vos.Portadora solitaria de la condena de un futuro admirado y delicioso, tuyo siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario