El escritor de tragedias, atormentado, no podía terminar
aquella obra de mas de 200 páginas que escribía hace ya varios años. La razón, su musa
sólo lo inspiraba a finales felices. Él no vio otra opción y una madrugada de un invierno duro, la mató.
domingo, 27 de enero de 2013
sábado, 26 de enero de 2013
Ceguera
Aurelio trabajó de chofer de limusinas toda su vida,
con dolor se despide de su trabajo debido a una espontanea ceguera progresiva. Hoy,
se encuentra advirtiéndole al joven
reemplazante:
- - Hijo, nunca mire a los ojos a la mujer que debe transportar, que el espejo y su perfume
no lo tienten. Una vez basta para comenzar a quedarte ciego.
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